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Maw

Rolero
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Sobre Maw

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    Advanced Member
  1. La carta esta algo arrugada y parece haber sido el papel arrancado de un trozo mayor. La claigrafia, es bastante pesima, pero se logra entender en su totalidad a pesar de que las lineas se tuercen hacia abajo. Saludos Perdonen el estropicio de esta carta. Hacia tiempo, que no escribia nada a nadie. No se ni como empezar, habria tanto que explicar.. Vengo de un lugar lejano, Kainhan, el cual habra sido medio olvidado, igual que nosotros, los que alli nacimos, hemos olvidado cosas que aqui, en su tierra, aun viven y perduran. No sabia a quien acudir. Me gustaria pedir refugio en en su santuario. Servir a la luz, a la iglesia. Pero no se por donde empezar. Pido, por favor, guia y cobijo, entre los servidores de la luz. Me resguardo en la taberna cerca de la iglesia. Al Este. Alli podra responderme de haber acertado en la direccion. Caliban El Espantapajaros
  2. Por no perder la costumbre

    Tiene unas pintas muy mundanas, tez de mujer de caminos. Redonda, nada finolis, con sus ropas embarradas. ¡ Mola mucho !. Transmite esa sensacion a trotamundos.
  3. ¡VillaOscura, arrasada!

    " No podia, si no contemplar aquel escenario. Me era demasiado familiar. Los cuerpos se apilaban en montañas malolientes, algunos ardían en piras y otros aun humeaban dejando las carcasas superiores chamuscadas y derretidas como bloques de hierro fundidos. De entre las ruinas habían rostros aplastados cuya mueca desencajada de miedo aun permanecían congeladas. Nos miraban acusadores, con sus ojos lechosos desprovistos de vida. Los ogros habían rendido cuentas, lo que no se comieron acabo metido en el interior de barriles y redes colgantes de carne y miembros los cuales mas tarde recogerían, ellos o los carroñeros, daba lo mismo. No sentía indiferencia hacia las pobres almas de aquella matanza, era un horror que quedaría en mi mente, sumándose así a las restantes pesadillas que me visitaban cada noche. Agradecí tener la mascara, creo que era lo único que mantuvo a ralla mi cordura, escudándome bajo su tez metálica impasible. Con ella podía permitirme devolverle la mirada a los muertos que habían quedado con los ojos abiertos. Y lo peor, repeler la vergüenza que aquello me causaba La noticia ya habría corrido, eso lo sabíamos todos los alli presentes. Ocaso iba a convertirse en un campo de batalla. La bestia se había despertado. La luz, había sido incauta, creyéndose en su derecho de remover el fango bajo la superficie del lago. El resultado de su ambición, de sus ansias por purgar lo herético, derrotar lo malvado y desterrar a la oscuridad para imponer su dominio , era aquel monumento a la atrocidad. " " El Gris". Dia 9 Estación Estival. Año 30
  4. Colgada una banda sonora tranquila y sosegada para el post del " Dia que no amanezca".  en autoplay. 

  5. Caliban

    Atributos 6 Físico 7 Destreza 6 Inteligencia 7 Percepción Valores de combate 24 Puntos de vida 18 Mana 8 Iniciativa 8 Ataque a Distancia (Armas de fuego) 8 Ataque CC Sutil (Espada larga) 8 Ataque CC Sutil (Vara de combate) 9 Defensa Habilidades Físico 1 Atletismo Destreza 1 Armas de fuego 1 Espada larga 1 Vara de combate 1 Escalar 2 Defensa 1 Nadar 1 Sigilo 1 Trampas/Cerraduras 1 Estilo de combate sin armas Equilibrado Inteligencia 1 Callejeo 1 Fauna 1 Leyes 1 Religión 1 Sanación/Hierbas 1 Supervivencia/Cazar 1 Tradición/Historia 1 Ídolo de Repulsion 1 Ídolo de Disrupcion 1 Carpinteria Percepción 1 Advertir/Notar 1 Buscar 1 Rastrear 1 Reflejos
  6. Caliban El espantapajaros

    No recuerdo apenas de que color son las hojas de los arboles ni del cielo. Tenia 13 años cuando los vi por ultima vez. Kainham era una ciudad prospera, situada al Este de Andorhal a cinco días de camino hacia los valles de Darmen. El viaje se volvia abrupto conforme se ascendía por la montaña, llamada los Dientes de Zapios. La carretera estaba bien vigilada, pero los desprendimientos hacían que fuese a veces peligroso transitarla, sobretodo en las epocas de lluvia donde los deslizamientos de tierra habian sepultado a mas de un alma descuidada. La guardia la vigilaba constantemente y se podían encontrar puestos de avanzadilla y torres vigía cada cierta distancia. Una vez se cruzaba este tramo, se extendía el bosque de Melias que abarcaba todo el territorio. Tras entrar en el, dos kilometros mas adelante por el camino principal, se encontraba la posada del " Corcel Cojo ". Fue asi llamado, por que su propietario, cuyo nombre no me acuerdo, llegó alli de casualidad, cuando su corcel se habia torcido una pata. La zona resultó que era ideal para construir una posada, y asi hizo. La primera aldea era Makatel. No tenían muchos habitantes. Se dedicaban a la caza y la confección de pieles. Al norte de ella, se extendia las primeras arboledas de Melias. Obles era algo mas grande y mas rica, destacada por sus mataderos y buena ganadería. Las familias nobles vivian en este lugar. Sus apellidos, tampoco me acuerdo de ellos. Kainham estaba rodeada por una muralla, pues en el pasado, las tierras habían sido invadidas por los orcos, aun quedaban esparcidos restos de la contienda en algunos lugares donde se podia ver sus armas de asedio abandonadas, devoradas por la carcoma que se daba año tras año un festin con la madera. La ciudad era prospera dedicada a casi todos los aspectos económicos que su tierra podía ofrecerle de forma bastante humilde, pero por lo que se destacaba era por sus minas de azufre y el tratamiento de la pólvora, esto estaba bastante relacionado con la incipiente escuela de artilleros que se había construido en el año 17. A diferencia del resto de ciudades, poseía cierto aspecto industrial . Habia gran numero de forjadores, herreros y un arraigado gremio de alquimistas así como la iglesia de la luz. Los campos que se extendian a los pies de la muralla, campos de trigo y tierras de molinos. Yo vivía en un orfanato. No conocí nunca a mis padres. Me abandonaron cuando nací o eso me dijeron. Tampoco importó. Trabajaba de vez en cuando como aprendiz de carpintero, mi maestro era el señor Samuel. Era un buen hombre. Algunas mañanas me dejaba desayunar con el una taza de chocolate, un sabor que tambien ha caido en el mas absoluto olvido. Apenas tengo nocion de su textura o incluso de aquel calor que desprendia la taza de hierro. Nos pasa a muchos, el haber olvidado lo que fue y lo que pudo haber sido. Detalles, tan insignificantes para algunos, mantenerlos en la memoria era un regalo. Fue a finales del año 19 cuando se empezaron a escuchar los rumores. Al principio, no eran mas que historias, nadie le prestó demasiada atención. Todo llegó de forma, lenta, inexorable. Como las temporadas de mal tiempo, de lluvia y tormentas. Apenas nos pudimos dar cuenta, hasta que fue demasiado tarde. La gente hablaba, comentaba sobre el mal olor que a veces hacia, achacandolo a las cañerias y cloacas de la ciudad. Se empezaron a ver los primeros manchurrones negros en los campos de trigos. Desde la lejania, parecian yagas negruzcas sobre una piel amarilla. Los cielos se engrisecieron. Vientos gelidos empezaron a soplar. La mitad de las fuerzas que custodiaban la ciudad, marcharon hacia Andorhal y Stratholme cuando un desesperado mensajero dio el aviso urgente. Un llamamiento real a las fuerzas de Lordaeron, empujo a mas de 1500 soldados a movilizarse. Nunca supimos si llegaron a su destino. Las fronteras se silenciaron. Corria el rumor, que en los bosques, las brujas encendieron sus infames chimeneas, algo que no habia ocurrido en decadas. Sus canticos, se escucharon durante una semana entera, la melodia la arrastraba el mismo gelido viento apestoso. Todos las culparon de los que estaba sucediendo. No se supo nada de quienes fueron tras ellas. Todo aquello, fue solo el comienzo. Del interior de la ciudad, muchos habitantes empezaron a volverse locos, atacando y devorando a aquellos mas cuerdos. En el exterior los pocos remanentes del ejercito que se habian quedado a defender se habian desvanecido sin dejas rastro. Con el tiempo, sin control, sin dirigentes, el caos se desató por si solo. Poco a poco, todo el mundo que conociamos, se desmorrono. Las casas ardían, los campos se quemaban, la gente moría para volver a alzarse en busca de mas vivos que arrastrar a su mismo destino. Logre huir junto a otros hacia el ultimo bastión de la ciudad, la escuela de ingenieros situada al lado del cuartel. Al mando de esta desesperada resistencia por la supervivencia, se encontraba el Padre Franler, recién nombrado por si mismo. Nadie podía culparle, su predecesor había sido devorado por una horda de hambrientos no muertos. Pero aquel hombre que empezó siendo un frailecillo, de craneo despoblado, se convirtió para todos en una chispa de esperanza. Su voluntad, su entereza, nos salvó de sufrir una muerte lenta y dolorosa. Nuestro mundo se teñia de un matiz deforme y grotesco a cada dia que pasaba. No entendiamos con exactitud que nos estaba atacando, solo veiamos como todo el mundo habia descendido en cuestion de meses, en el abismo. Levantamos nuestros muros, nuestros hogares y prosperamos como bien pudimos, entre la miseria y la decadencia de una ciudad agusanada. A pesar de la oscuridad a la que nos enfrentabamos, hubo esperanza. Nuestra fe, era nuestra salvación y Franler nos guió a todos por el sendero de la luz. Orando al unisono como una sola entidad con nuestras rodillas hincádas en el suelo. La luz no habia hecho acto de presencia, ni la mas minima señal pero el gran Franler no cedio un apice. Para el, nosotros eramos la prueba de que la luz prevalecia en Kainham, aunque ella no se mostrara. La esperanza era lo ultimo que se perdia. Evitábamos que las pesadillas entraran en nuestro santuario y en nuestros corazones. Sus enseñanzas, hicieron todo un poco mas fácil. Era nuestra única vía de escape ante el horror que estábamos viviendo. Y luchabamos, por el amor de la luz que si luchabamos cada minuto de nuestras vidas, por respirar, por comer, por dormir. Iban Lamost, era un aprendiz de artillero. Sus conocimientos sirvieron para crear armas de fuego y otras herramientas, con ellas pudimos hacer frente a la mayoría de adversidades. Y entre los mas destacados un ex capitán de la guardia llamado Mequeil. La necesidad, la supervivencia, la esperanza y la desesperación, todo esto dio a luz a una incipiente orden religiosa surgida de las inmundas tripas de una ciudad cadáver. Los cazadores vestían con arrapos, cuero negro hecho jirones, trozos de chatarra y basura como protección y toscas armas. Algunas eran barras de hierro dentadas, hachas formadas a partir de una lamina de metal. Los primeros en salir, no se hacian llamar cazadores, si no recolectores. Salieron al exterior en el año 22 y volvieron dos días después, de los cinco, tres estaban heridos y uno de ellos perdió el brazo. Trajeron algunas semillas y cecina bien conservada de un deposito de la guardia. Tenia 14 años cuando decidí formar parte de ellos, no tenia elección, ninguno de nosotros. Me instruyeron, aprendí a luchar, a levantarme y huir cuando era necesario. No habían medias tintas. La ciudad, era una ratonera llena de trampas. Las decisiones mas insignificantes podian matarte. No conseguí el rango de cazador, no, para ello habia que hacer frente a algo mas que zombies lentos. Encontramos otras comunidades repartidas por la ciudad y los campos exteriores, pequeños grupos de supervivientes, que a duras penas como nosotros lograban levantar cabeza. Aunque algunos se nos unian y con ello nos haciamos mas fuertes, no siempre todos eran amigables. Entre las ruinas aparte de necrofagos, zombies y monstruosidades, el hombre seguia siendo la peor de las criaturas. Los canibales acechaban entre las sombras, una amenaza mas a tener en cuenta. Hambrientos dementes a los que se intentabamos purgar. Era el año 25. Tenia 17 años cuando sali por primera vez de las protecciones de la plaza de la escuela de ingenieros. Recuerdo bien algunas casas, aun conservaban las tablas que tapiaban las ventanas y puertas, otras estaban abiertas tanto desde dentro como desde fuera. Cada umbral, tenia su propia historia. En una de ellas el jirón de ropa de algún vestido de color azul, oscilaba mecido por la mortuoria brisa. Nunca he podido olvidar esa imagen. No puedo evitar preguntarme que clase de destino tuvo su dueño. Los vivos, no eramos mas que otra clase de almas perdidas esperando su juicio en aquel infierno.
  7. El dia que no amanezca

    // Es una zona de lordaeron que me he inventado. Dejo la imagen cuando me apetezca escribire algo que he estado como desde las once haciendo esta chapuza. Kainham.
  8. El dia que no amanezca

    " No se como llegue alli, ni se cuanto tiempo me llevo. No hice caso a si las cordenadas eran exactas o no , ni le busque sentido a las indicaciones , escuetas en su mayor parte. Se que tome los caminos, muchos de ellos, mas de los que puedo recordar y viaje lejos. A donde la tierra y el horizonte se rozan. Primero, al sur, todo lo que pude acercarme y una vez alli, hacia el norte. Cuando quise darme cuenta, vagaba sin rumbo por un mar de tinieblas, hasta que toque tierra. Avance, a ciegas hasta que la bufona bruma decidió que ya se había divertido bastante, despejo el camino cuando a punto estuve de despeñarme. Segui entre ruinas y sombras bajo un cielo opaco sin astros, hasta que vi a dos siluetas arbóreas entrelazadas cuyos brazos se enredaban en una pose bailarina congelada, y bajo su regazo entre las dos ramas anudadas un mar de estrellas y una luna negra coronada. " " ¿ Cual va a ser tu " Habia una vez" ?
  9. El dia que no amanezca

    Grotesca arma cuya forma recuerda a una espada larga de un solo filo. Su hoja esta hecha de hueso afilado, el resto de su forma esta rellena de putrefacta carne cubierta por pustulas que bañan continuamente el arma en un mortal coctel nauseabundo de ponzoña. " Aunque Ulcrubus consiguio burlar a la muerte para siempre, el enfermizo temor que habia sentido a esta en vida emergio de su corazon transformandolo en una abominable criatura infecta."
  10. El dia que no amanezca

    Habia una vez...una hija de la noche, que nació sin sueños y por ello, los guardianes, la espalda le dieron. La pequeña por mucho que lo intentara, su entrada a la delicia de la imaginación le estaba vetada. Ni los rezos a su gran madre fueron escuchados. Sus amigos se burlaban y delante de ella narraban sus durmientes viajes. Ella, estaban fascinada con cada historia que le contaban pero a su vez la frustraban. La envidia y los celos la corroían. Pero un día, ya cansada decidió salir a hurtadillas mientras todos dormían, pues si no podía tener sus sueños, los tomaría prestados. Y así hizo, atesorandolos en el interior de una caja como el bien mas preciado. Pero no pudo esconder su secreto por mas tiempo. Su pueblo en cuanto supo lo que había hecho la desprecio expulsándola de su hogar. Huyo, muy lejos, sin descanso, sin poder recobrar el aliento. Alcanzo el lejano horizonte, alli siempre era de noche. Derrotada, se arrodillo ante la gran monarca de aquella tierra pidiéndole su deseo. Un retal se deshilo del cielo, hecho de la negrura que había entre las estrellas y un hilo hecho de la luz pálida que envolvía la corona le fueron concedidos La joven fue feliz, pues podia hilar sus propios sueños al dormir y no solo eso, los podria compartir.
  11. Modificado y saneado el primer post que hice de mi libro de monstruos y de historias tragicas. Hecho con amor y un intento de estilo propio. He eliminado el cutre eclipse mal hecho poniendo uno peor.

     

     

  12. El dia que no amanezca

    ..No es mi mejor dibujo.. Hubo una vez, un juglar, que soñó con su musa Aunque no fuera real, ella le inspiraba, dedicándole cada estrofa y verso de sus honestos cantares, los cuales con el tiempo se hicieron famosos en todos los rincones. Las multitudes, las cortes y nobles de todos los reinos, fuesen enanos, elficos o el de los hombres, aclamaban su nombre mientras se colmaba de riquezas y lujos. Un dia, tal vez por causas del propio destino, conoció a una mujer que resulto ser el vivo retrato de su sueño hecho carne y hueso. Su corazón no pudo calmarse y de inmediato nada mas verla se arrodillo ante ella pidiendo su mano pero su propuesta fue rechazada, pues otro hombre mas afortunado se había adelantado. Pero no se daría por vencido. Necesitaba a su amor a toda costa para que este diera de beber a su arte. Entre las sombras acecho a su rival persiguiendo su estela cual alimaña carroñera, aguardo el momento ideal para rebanar su yugular y una vez cumplido su objetivo volvió en busca de su amada cubierto por un sudario de farsas. Años pasaron entre la opulencia y los excesos, convirtiendo al antaño humilde juglar en un ser egoísta que atesoraba sus bienes con gran recelo. Lo que no era capaz de ver, era el desazón que consumía a su mujer. Se arranco la vida del pecho con un cuchillo, pues ella amó y siempre amaría al primer hombre que pidió su corazón y no al segundo. El juglar al comprender esto calló en la locura cortándose la lengua como castigo al entender que nunca habia sido suya. Su vida lentamente se marchito y sin rumbo ni esperanza, olvidado y perdido, viajó lejos huyendo de si mismo. Llego mas allá de todo océano adentrándose en unas aguas desconocidas capaces de reflejar el cielo, eternamente ensombrecido, de una tierra muy muy lejana. Alli, hallo a una nueva musa, perfecta, eterna y silenciosa. Su nueva musa le hizo un regalo, un instrumento musical horrible y desgraciado, un órgano retorcido y monstruoso bañado en oxido y hierro podrido. Entonces, entono una nueva canción, ya no con su voz, si no con sus manos. Su música era locura, reflejo de su alma marchita. El músico no pudo estar mas contento, pues al fin yaceria por siempre postrado ante un sueño.
  13. Las puertas de Imos

    " Su voz era melodica, surgida de una sinfonia reservada solo para los oidos de las estrellas y la luna. Sus hijos no teniamos derecho a escucharla, pero a escondidas le robe cada estrofa, verso y palabra y ahora, era mia, solo mia" El Ladron de canciones - Cuentos Kaldorei ------ Participantes: Dicea